Planes en familia: Bosque de Oma, Vizcaya.

El bosque de Oma o Bosque Pintado es un lugar mágico.

Una obra de arte del escultor y pintor Agustín Ibarrola, que utilizó el paisaje como marco y materia prima, siguiendo el movimiento artístico Art Land.

Para llegar al bosque dejamos el coche en un parking gratuito en Basondo. En las inmediaciones encontramos merenderos, un parque infantil y un restaurante.

El recorrido podemos hacerlo de ida y vuelta o de manera circular. Nosotros optamos por la segunda opción. La ruta en total son unos 7,5 km y aunque no tiene mucha dificultad, es muy complicado hacerlo con sillas de bebés o sillas de ruedas.

Todo el camino está muy bien señalizado y como os digo no tiene demasiada dificultad, alguna que otra cuestilla y un tramo de escalones bastantes altos para bajar.

En este museo al aire libre Ibarrola nos cuenta a través de 47 pinturas, su pasado y su presente. Para apreciar estas obras, hay que tener en cuenta la perspectiva, a lo largo del recorrido encontraremos unas señales numeradas que nos indican hacia donde y desde donde debemos mirar.

Hasta donde empiezan las obras fuimos portenado, Jon y Teo aprovecharon para echarse una siesta de 20 minutos, y mientras, nosotros charlábamos y disfrutábamos de la naturaleza.

Durante todo el recorrido fueron con nosotros caminando, cogiendo palos, hojas, alguna castaña y sobre todo explorando, ¡cómo les gusta explorar!. Siempre os digo lo mismo, pero es que me hace tan feliz verles así, disfrutando y “abrazando” la naturaleza…

 

Cuando finalizamos todo el recorrido, volvimos a la zona de los troncos con ojos y allí paramos a comer. Cuando hacemos este tipo de excursiones, si el tiempo lo permite, solemos llevarnos la comida. Jon y Teo no son de restaurantes ni de estar sentados, así que siempre que podemos lo evitamos.  Disfrutamos mucho más los cuatro de esta manera. 

Cuando terminamos de comer, nos pusimos las mochilas y en marcha de nuevo. El camino de vuelta lo hicimos entre caseríos  “baserris” y algún animalillo mientras cantábamos y bailábamos.

Lo pasmaos genial, y es que cada día nos gustan más estos planes. ¿Conocíais el Bosque de Oma?, ¿qué os ha parecido?

Besines.

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